jueves, 6 de mayo de 2010

Los fumadores (1)








Que el involucra, así como muchas costumbre de la gente que lo usa.

YA todos sabemos que es dañino, ya todos sabemos que puede causar cáncer, que acorta al vida de las personas, que deja mal aliento, que existen pocas cosas más horribles que una persona expulsando humo por la boca, y ni hablar de besar a alguien que tiene más nicotina en la boca que flúor.

Sin embargo, fumar es tan

común como tomar café, y como dice El Gabero: " que sean muchos no da la razón, las moscas son 20 mil millones, y todas COMEN MIERDA", la masa no da la razón.

El cigarrillo es con diferencia el más estúpido de los vicios, y lo que resulta más irónico es que cuando a algún fumador le dices esto, te dirá que lo sabe bien, claro, todo mientras apaga uno y enciende otro.

Todos aquellos que no fumamos (y mucha veces los que sí) hemos sufrido el humo del cigarrillo, su olor y todas sus consecuencias, falta solamente recordar esas ocasiones en que cruzando un puente peatonal o cualquier otro lugar pro el que no tenemos a donde ir, alguien con un cigarrillo camina delante de nosotros, echando el humo hacia atrás, obligándonos a acelerar el paso, para no quedar atrapados en la nube toxica que los sigue. Me pregunto si tuvieron una infancia tan frustrada que ahora juegan a él trenecito caminando y fumando por mitad de la calle.

Debería existir una ley que nos permitiera tomar vuelo y patearlos en pleno trasero, ojala con suficiente fuerza y sorpresa, como para que el susto los haga tragarse su propio vicio.


O compartir elevado con

alguien que acaba de terminar un cigarrillo y aun arroja los restos del maldito olor por sus fosas nasales con la simple acción de respirar, esto generalmente invoca a las leyes de Murphy, y el expendedor de nicotina va al mismo piso que nosotros, generalmente uno muy lejano. Si no fuera porque sabemos que su cadáver apestaría más aun, probablemente lo estrangularíamos de una vez por todas.

Podemos estar en el restaurante más costoso y fino de la ciudad, y contara común área de fumadores, esta, con el noble propósito de mantener a estas pestes, lejos de las personas, pero a ver quién demonios mantiene el humo que generan en esa "área de fumadores" sigo pensando que el ingrediente secreto de uno de mis platillos favoritos es apagarle una colilla de cigarrillo encima.

Hablando de estas últimas, las ciudades se encuentran adornadas de ellas por todas partes, no hay fumador que no haya dejado caer una en el suelo para posteriormente apagarla con el zapato.

No hay fumador que no haya escuchado a alguien toser estrepitosamente debido

Al humo que el mismo crea. No existe un solo fumador al que no le hayan hecho estos reclamos, y aun así después de todas estas cosas. El 99.99999999999% de ellos seguirán fumando hasta el fin de sus vidas.

Por cierto no resulta un consuelo saber que acortan sus vidas con cada cigarrillo que meten, porque también se perfectamente que acortan la vida de todo aquel en las inmediaciones. Desde los seres humanos hasta sus propias bacterias. Algo parecido a aquellas personas que nombre en mi artículo de la gripe, esas personas que pareciera que al saberse condenados quisieran llevarse consigo la mayor cantidad de compañía posible. Me pregunto si el placer que encuentran en el cigarrillo esta en parte en ver a la gente toser a su alrededor, porque luego de tantos años no termino de entender.

Cerrare mi pequeña fábrica de acido ascórbico, con un pequeño y completamente inútil llamado a todas estas persona que llenan sus vidas y pulmones ( y los de los demás),con humo, para que básicamente sigan uno de los dos mismos concejos que les día a los emos:

1.- Apáguense el cigarrillo en al glándula pituitaria

2.- Dejen de fumar

Cualquiera de estas dos maravillosas opciones terminara con los fumadores, descontaminara un poquito la tierra y nos regalara un poquito más de felicidad (y vida) a los demás.

Con un padre fumador y muy ocioso

Gabero

2 comentarios:

Unknown dijo...

es muy cierto lo que dices y mas que el mismo humo (pues ya soy fumadora pasiva con toda conciencia y aunque no lo disfruto, ya no resulto tan alérgica al mismo)me molesta la actitud, y cinismo de la gente, que cree que los demás estamos en la obligación de tragarnos el humo que desechan sus podridos pulmones, esas personas que nos obligan a tragarnos esa ceniza gaseosa, y aunque yo antes caía en ese error, LA TOLERANCIA de los demás (fumadores pasivas) con esta situación, yo creo que deberíamos ser intolerantes con esto, querernos un poco mas y mentarles la madre a esos infelices que quieren suframos su mismo destino (lo mismo, cáncer de pulmón, impotencia, cáncer de próstata, y hasta ceguera) respeto el deseo de cada persona de hacer con su vida lo que le de la gana, pero tambien defiendo el derecho que tenemos todos a tener nuestro espacio y nuestro mundo libre de humo, fumar debería ser un crimen y la persona que quisiera fumar tendría entonces que hacerlo metido en el hueco mas profundo y lejano sabiendo que si lo encuentran lo llevan, ya sea a un manicomio por suicida, a una cárcel por daño al medio ambiente o a una silla eléctrica por intento de homicidio.
Habiendo dejado claro el punto que odio el cigarrillo, los fumadores y la nula conciencia que tienen estos con el problema, te agradezco por haber tomado este espacio para comentar el tema y como siempre, la sonrisa que pones en mi rostro de lunes a viernes XD
Yana!

Anónimo dijo...

Que razón tienes, yo odio el humo del tabaco. Mas de una vez me ha pasado lo de ir caminando por la calle y el graciosillo de delante, fumando y tu te tienes que tragar todo el humo x_x puaj.
Tampoco entiendo este vicio, sabes que te puede llegar a matar incluso, y el fumador 'naaah, que esto nunca pasa hombre' y luego vienen los problemas de salud...