
Me dirigía horondo y contento hacia mi trabajo, cuando un fuerte aguacero se derramo sobre la ciudad. Ya prevenido por los cambios de clima de los últimos días, (falta poco para que haga 40 grados centígrados y después los mismos pero bajo cero) saque mi sombrilla mi bufanda y preparé mi canoa inflable, solo por si acaso el bus no pasaba a tiempo.
Afortunadamente, no fue así, pues conté con la suerte de que esta pasara escasos segundos después de que llegara a la parada... o eso creía yo. Escasos segundos después de pagar el pasaje me di cuenta de que una pandemia mundial estaba exterminando la raza humana...o bien todos tenían gripe.
Estornudos que me hicieron

recordar a la película Twister, Toses que me hicieron sentir como en la película Alien, unas caras que me recordaron el amanecer de los muertos vivientes y una actitud que me recordó mi madrastra el día 28.
Camine por lo que me pareció el pasillo de la muerte buscando un lugar donde sentarme, decidí quedarme de pie, no solo por que esperaba que la madre tierra atrajera cuanta bacteria o demás viajara por el aire contra ella, sino que además comprobé que mis 90 Kg no cambian en los escasisisisismos 20 cm de asiento de los que disponía.
Ahí con el cuello doblado y mi nuca tocando el techo del diminuto transporte, tuve 32 minutos y 24 segundos para poder pensar en este tema tan extremadamente común y jurar que de esta noche no pasaba
Ahora aquí cómodamente sentado enfrente de mi computador y empezando a sentir los primeros síntomas e una inmensa amalgama de todas las gripes a las que estuve expuesto desde el bus hasta mi lugar de trabajo, no puedo menos que recordar cada momento en que lo único que había entre la famosa pandemia y mi salud, no era otra cosa que mi adorada bufanda, ya que las personas transportadoras de este virus, olvidaron en el momento mismo de adquirirla, el hecho de que podían contagiarla a alguien más.
Aun no hago más que pensar en si realmente si la gripe tiene la potestad de reducir las capacidades mentales del ser humano al punto de que no sea consciente de que si se contagio el puede contagiar a alguien más, tal vez sea un mecanismo de defensa natural del virus de la gripe, para hacer que la gente le importe lo mismo medio grano de arena incrustado en el intestino de una lombriz rectal, que la posibilidad de contagiar a alguien con sus monstruosidades disfrazadas de estornudos.
QUIERO pensar que existe la posibilidad de que esto sea así, y no que un ser humano dejan de importarle sus congéneres en el preciso instante en que se contagia con alguna enfermedad.
Y aunque esto es lo que mínimo que espero de la raza humana, realmente en lo más profundo de mi sarcasmo, sé que no es así, y que la "gente", deja de ser "gente" cuando se enferman y deben a pesar de esto salir a la calle, pues el día de hoy me encontré con muchas pruebas que me lo demostraron.
No solamente hablo del bus y

del interminable trayecto que este significo, sino de la caminata por unas calles llenas de gente que si bien no tienen la culpa de estar enfermos, si la tienen de estornudar toser y moquear sin taparse. Sus inmensas y asquerosas bocas. Hablo de compartir el ascensor con personas con la misma costumbre higiénica y del hecho de que al llegar a mi puesto de trabajo, descubrí que mi compañero me había dejado su imprenta de ADN en el monitor del PC al estornudar brutalmente contra este antes de que su turno terminara...
Esto termina siendo más gracioso aun si tenemos en cuenta que desde hace unos meses tenemos en nuestra adorada esfera azul un nuevo virus con latentes capacidades pandemias, (y no es un chiste de mi retorcida imaginación), que sigue rondando por ahí esperando el mas mínimo descuido de este hermoso e inteligente azote del planeta llamado humanidad, para reducir la población mundial en unos cuantos puntos.

No puedo más que plantearme en este momento si esa gente que porta la gripe, piensa tal vez que ha adquirido tal enfermedad y resignados a abandonar el mundo solo desean llevarse con ellos la mayor cantidad de compañía posible.
En algunos países esta enfermedad sigue haciendo suficientes estragos como para que la autoridades tomen medidas bastante extremas. La gente apenas sale de de sus casas si se encuentran enfermos, el uso del tapaboca es completamente obligatorio si acaso se sospecha de estar enfermo. Mientras que en muchas personas que vi hoy la mayor medida que toman para ayudarnos a los demás es tirar por la ventana el moco que se acaban de sacar frente a un numeroso público, para que este vaya a caer en la boca de un niñita que corría por la calle sujetándose la mano en busca de su padre, con su perrita doberman siguiéndola de cerca.
También resulta curioso, y no dejare de burlarme, esto.... de nombrar, lo irónico que resulta que esta enfermedad también es conocida como la GRIPE
PORCINA, pues fue este animal el que al género originalmente. Si resulta adecuado en verdad que las personas que ya pasen a comportarse como verdaderos CERDOS, sin necesidad de portar esta peligrosa enfermedad y que una gripe común condicione sus acciones como el animal que le dio vida a tal padecimiento.
Claro, no puedo dejar de recordarles que si en algún momento se nos ocurre re hacer el mas mínimo reclamo contra estas portadores de malestares, seremos victimas del odio común y de los más ingeniosos insultos de los que son capaces estos entes.
Aun sigo pensando si hacer un llamado a todas aquellas personas cuya vida ha sido dificultada por los siguientes días o semanas gracias a un inoportuno virus, o si debería tratar de contactar de alguna forma con el huésped como tal para tratar de negociar formas menos agresivas y desleales de luchar.
Por ahora solo me queda esperar que todas aquellas personas que embadurnen sus monitores con su saliva disparada desde sus bocas a Mach 1, se sientan lo suficientemente mal por saberse lo asqueroso, inoportunos y contagiosos que son para el resto de sus Homólogos de especie, como para llevarse la ZARPA al HOCICO, cuando sientan la inestabilidad de sus pulmones incrementarse. No se cuanta esperanza deba guardar en cuanto a que sean los suficientemente consientes de portar tapabocas, pero si espero que esta rama de los chimpancés tenga aun la mas mínima de posibilidad de no terminar extinta debido a sus propias costumbre higiénicas.
Potencialmente pandemico y muy ocioso.
Gabero
P.D: Etzunhai!!

1 comentario:
Muy gracioso XD, como siempre totalmente cierto lo de la costumbre de las masas, no hay algo que me cause mas stress y nerviosismo y un colapso mental que ver un habitante de la calle, en las ultimas acercarse a un establecimiento o solo ir por la calle y aspirar todo el aire que pueda para descargar una bomba de microorganismos patogenos, sin mencionar el aliento a demonios que carga en su hocico (sin ofender), sabes? me dan ganas de terminar el trabajo que un virus mortal no ha podido terminar (entiendase VIH) pues con toda sinceridad y respeto la mayoria de los habitantes de la calle estan alli por una de dos cosas o por ambas 2. desinteres por la vida (y si no les importa su vida muchisimo menos la de los demas) 1. Porq alguna enfermedad mortal rara los condujo hasta alli. Creo q su falta de cultura e interes por la humanidad es la peor epidemia de la que puede sufrir la humanidad y lo mas triste es que los habitantes de la calle no son los unicos que sufren de esto
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