lunes, 3 de mayo de 2010

LOS JEFES



Nueva semana, Y como lo prometido es deuda, empecemos con el primero de los dos artículos restantes deshonor del día del trabajador:

LOS JEFES:

AH!, los jefes!, esa figura de autoridad presente en todo empleo de este mundo, son aquellos quienes dan las ordenes, quien nos colocan nuestras labores, nuestros horarios de salida, de entrada, modificaciones de última hora, correcciones, prohibiciones, remuneraciones, ascensos y despidos. Muy básicamente fueron quienes nos dieron el puesto que tenemos y también quienes pueden quitárnoslo.

Es algo así como lo que dijo me

dijo mi padre alguna vez: "Yo te di la vida....no me tientes..."

Existen muchos tipos de jefes: Están los jefes que realmente no son jefes, pero tienen TODA la potestad para jorobarnos la vida directamente a nosotros, puesto que por alguna jugarreta del destino estos por lo general novatos de las ordenanzas, tienen poder casi en exclusivo sobre un pequeñísimo grupo, entre los cuales, nosotros.

Esta misma novedad los hace cometer errores, ya sea en el trabajo mismo o con el comportamiento con las personas que tienen bajo su "mando" (si mandan tanto que manden por gaseosa para todos)

Están los Jefes más grandecitos, Jefes de zonas más grandes, aquellos que siempre andan en grupos emitidos en cuanta reunión existe, decidiendo el futuro de la compañía, y de paso el de todos aquellos seres vivos que se encuentran de su cargo hacia abajo. Por lo general tienen una razón de estar ahí, alguien los coloco por que vieron algo en ellos que les permite manejar gente, o por la experiencia ganada en otros ámbitos. Esto hace sean mas exequibles, personas con un punto de vista mas objetivo, mas amigables, y por lo general a quienes acudimos en busca de concejo, permisos especiales o incluso denunciar los abusos del tipo de jefe anterior.

Cosa que no termina siendo fácil, pues los anteriores generalmente están revoloteando alrededor de estos, comentando les sus últimos logros, solicitándoles cambios en su pequeña planta, sirviéndoles el café en las reuniones y aun mas básicamente ganándose sus favores. (Lamber, hacer la pelota, hacerle la barba al jefe, jalarle...)

De ahí para arriba, nos quedan los gerentes locales, los gerentes generales y claro, el Gran Jefe pluma blanca, el Jefazo, el chivo que mas mea, el manda mas, el adalid, La ley y el orden, el amo, el cabecilla, el capitán del barco, el comisario del pueblo, el corifeo, el general del ejército, el patriarca de todo, el gran patrón, el señor. O Simplemente el dueño y/o presidente de la compañía.

Tienen más poder que un urólogo con mal de Parkinson, y de la misma forma nos podrían hacer llorar, uno de estos dedos señalando a alguien generara un tornado en nuestros lugares de trabajo cual si Dios decidiera pisarnos con un pulgar.

Para fortuna de todos, saben perfectamente lo que sucede debajo de ellos (ósea, en el mundo) Y esta conciencia les permite tomar las decisiones correctas, además siempre andan ocupados, caminando de aquí para allá intimidando a propios y extraños, con su simple presencia. (Delicioso ver como uno de los jefes del primer tipo se mean haciendo reportes directamente al verdadero jefe, lastima esto termine repercutiendo sobre sus subordinados), se encuentran en las más altas esferas de la empresa (y por ende del edificio), y rara vez bajan a codearse con el resto de la gente.

Si bien su presencia, es como la de un héroe en un juego de estrategia, pues su aura de poder mejorar el funcionamiento de TODO a su alrededor, y alguna veces los regresa de entre los muertos. Cuando uno está entre los muros de su propia empresa la productividad sube en un muchocientos por cierto. Todo el mundo realiza su trabajo como dice en su contrato que debe hacerlo, rectifica sus bases de datos, mantiene ordenado todo, cualquier objeto destructivo desaparece de nuestros escritorios ( se llame cubo de rubic, email broma o Ragnarok online), la señora de limpieza parece un hombre orquesta con toda su colección de trapeadores y escobas encima, moviéndose a velocidad supersónica entre cubículos y oficinas dejando todo resplandeciente ordenado e incluso, nuestras cosas a mano ( sin echara la basura nada importante por primera vez). Incluso esa maldita impresora con la que todos luchan diariamente, realiza su trabajo como si fuera hija de un plotter y una impresora industrial de burócrata.

Esta aura tiene un rango, y lo

que se encuentra en este rango se ve afectada de poderosa manera por ella, solo que a diferencia de estos juegos no es un halo circular alrededor de ellos, sino mucho más importante, TODO en su rango visual. Casi podemos sentir su influencia a través de la cámara del pasillo en la que rara vez entramos en su órbita.

Sin embargo todos estos jefes tienen en común una cosa en mayor o menor medida:

Responsabilidad

Puesto que deben responder antes aquellos que se encuentran pro encima de ellos (excepto el ultimo que solo responde ante su Esposa (No es machismo, es que las JEFAS no responden ante el marido...) y es esa la razón de que se preocupen por nuestro trabajo y el simple hecho de que lo realicemos.

Estas personas tienen una visión más global de lo que busca la compañía, sus metas y logros. A diferencia de los trabajadores que en muchas ocasiones (aquí evite decir TODOS, que conste) solo miran el reloj, tratando de adelantarlo descubriendo sus latentes poderes telekineticos o contemplando su lista de labores o su ruma de papel y tratando de desaparecerlas con algún tipo de pirokinesis.

Es por esta razón que se ven obligados a exigirnos y acosarnos. A preguntarnos cincuenta mil veces el famosísimo "¿COMO VAMOS?" al que tanto nos gustaría responder " Dirás como voy, cara de mandril insatisfecho", porque realmente al preguntarnos eso quieren decir "VAMOS", ya que muchas veces su trabajo, depende del nuestro.

En estos días cuando acabamos de celebrar el día del trabajador, también un cordial saludo a nuestros queridos dueños de los látigos, y mi deseo para ellos será un par de toneladas de paciencia y unos subordinados consientes de la responsabilidad que portan. Además les dejare un regalo, recordarles que todos pasamos por allá abajo (excepto algunos hijos de papi y mami a quien dedicare un articulo completo en su momento y su correspondiente dosis de acido muriático) y que a ninguno nos gustaba ese jefe repelente e incomprensivo al que nadie le caminaba derecho.

Paciencia y humildad, muchas

veces se consigue más de una persona con comprensión y una sonrisa que con una amenaza de despido. Recordemos también que por aquí dicen " El que manda, manda, aunque mande mal". Pero Gabero dice: " Recordamos a nuestros LIDERES no a nuestros jefes"

En el día del trabajador, un saludo, una correa de castigo, un concejo y una palmadita en la espalda, para todos aquellos con perezosos, digo, PERSONAS de quien responder, Feliz día también a los jefes.

Subordinado, jefe y muy ocioso

Gabero

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